lunes, 21 de noviembre de 2011

Facebook se ofrece a los gobiernos con su sistema (e-gobierno)

Se que Randy tiene buenas intenciones pero facebook no puede ser el lugar para que los ciudadanos voten y expresen sus propuestas porque facebook es Americano y detras esta la CIA. Asi que no lo veo bien para ese cometido. Acabo de enterarme que ha salido de facebook aun asi la seguire con lupa.

Tengo 29 años y he sido madre de Asher, mi mejor logro. Soy una neoyorquina. Los políticos buscan votos en la red, pero cuando ya gobiernan la olvidan: necesitamos e-gobierno. Las redes sociales no son para vender ni para venderse, sino para crear valor entre y para todos.

Randi e-gobierna
Al contrario que su hermano Mark, Randi sabe hacerse perdonar su talento con modestia y encanto personal, pero le es muy difícil disimular que está cambiando el mundo. Cree que las redes sociales serán la tecnología que supere la democracia, hoy secuestrada por lobbies y partidos, y restringida al voto cada cuatro años. Aspira al e-gobierno, una interacción on line de gobernantes y gobernados, similar a la de las empresas –explica ante el foro de la Asociación Catalana de Agencias de Viajes– que hoy diseñan sus productos cooperando con su red social. Y asesora a los medios para sustituir la audiencia pasiva por redes sociales que elegirán, decidirán y al final cocrearán sus propios contenidos.

Entrevista realizada por Lluís Amiguet

Yo quería ser cantante de ópera...

Tiene usted buena voz.
Gracias, muy amable.

Y Barcelona es una capital verdiana... O wagneriana. (Ha habido bofetadas para dirimirlo).
Prefiero a Verdi, aunque me falta potencia para interpretarlo. En cambio, como soprano ligera, puedo cantar bien Mozart.

¿Ha colgado usted interpretaciones suyas en Facebook?
Esa es una pregunta de alguien que no ha entendido para qué sirve la red social.

Bueno, pues usted dirá...
La gente cuelga en Facebook sus fotos, su vida o sus anuncios como si las redes fueran un tablón de anuncios universal y gratuito.

¿No le parece bien?
Por supuesto que todo el mundo puede hacerlo, pero no es el mejor modo de sacar partido a las redes. Pruebe y verá: cuelgue su foto y verá que no interesa a muchos.

¿Qué propone?
Aproveche el poder que le da tener una red social. Cuente con ella. Es lo que he hecho yo antes de venir. He preguntado a mi red: "¡Chicos! ¿Qué me recomendáis que haga para ver y disfrutar estos tres días que voy a pasar en Barcelona?".

¿Y...?
¡He recibido decenas de mensajes y algunos valiosos y divertidos que me han servido!

¿Para eso no están las guías turísticas?
Es mejor la red. Al preguntarles y contestarme, hemos creado comunidad y hemos compartido información, emociones y decisiones. Estamos creando un valor para todos. No se trata de que yo venda mi vida, sino de que todos participemos para hacer mejor la vida de todos.

¿Siempre compensa mi tiempo?
Cuando yo sigo uno de los consejos que me dan sobre Barcelona, me obligo a contarle a quien me lo da cómo me ha ido y a ayudarle cuando pregunte. Así, entre todos, creamos información valiosa, personal e independiente sobre cualquier asunto.

¿Y si usted vende un producto?
Si tengo un producto que vender, no debo machacar a la red con él sin escuchar, tengo que diseñar el producto consultándole.

¿Cómo?
Debo preguntar a mi red qué necesita, cómo lo necesita, cuándo y a qué precio. Y después –con esa información– crear el producto e ir mejorándolo. Es lo que llamamos crowd-sourcing (creación colectiva).

¿Y me ayudarán gratis?
Si pides consejo a los amigos de tu red y los escuchas y ven que les haces caso, responden encantados sin pedir nada a cambio.

¿Por qué?
Por la misma razón que hace avanzar a las democracias sobre las dictaduras. Porque en las democracias las personas se sienten ciudadanos útiles e importantes: pueden equivocarse, pero los errores son suyos.

¿Facebook ha sido revolucionario?
Sin duda ha permitido derribar tiranos. Pero también podría mejorar las sociedades con una democracia partidista y electoral.

¿Cómo?
La esencia de la democracia no es el voto, sino poner el poder de decisión en manos del ciudadano: el voto sólo es un instrumento más de ese poder. Y las redes sociales podrían convertirse en la tecnología que nos permitiera superar la democracia electoral.

¿Qué propone?
Podrían llegar a servirnos a todos los ciudadanos para ejercer nuestra soberanía más allá del voto e influir en la toma de decisiones cotidiana de los gobiernos. Lo llamamos e-gobierno y estamos trabajando en él.

¿Facebook no es un escaparate de la democracia sin que permita decidir nada?
Lo que sucede es que la mayoría de los políticos utilizan las redes sólo como una manera de buscar el voto. Y cuando llegan al gobierno, las olvidan. No vote al político que sólo viene a la red a buscar su voto. Vote al político que usa la red para gobernar.

Además de derribar tiranías, ¿Facebook no ha sido un espléndido negocio?
Hemos seguido el gran principio de los creadores de Silicon Valley: concéntrate en crear un producto bello, mejóralo, hazlo crecer, perfecciónalo... Y si lo logras, el dinero lo querrá.

¿Usted vendió así Facebook?
Yo estudié música y psicología de la toma de decisiones en Harvard. Cuando me hice cargo del marketing de Facebook con mi hermano Mark, vi claro que no debíamos hacer una campaña convencional de "¡Use Facebook!" con grandes anuncios...

¿Por qué no?
Porque habíamos creado el producto más viral, personal e interactivo que jamás ha existido y debía extenderse también así. En realidad, quisimos mantenerlo discreto. Lo hacíamos llegar a un campus y sólo empezábamos con otro cuando nos enviaban decenas de e-mails pidiendo: "¡Por favor, traed también Facebook a mi universidad!

¿En el resto del planeta funcionó igual?
También fue una expansión muy viral: no hicimos campañas. La red se promocionó a sí misma. Nosotros sólo la seguimos.

¿A qué se dedica ahora?
He sido madre.

¡Enhorabuena!
Y colaboro con Facebook desde mi consultoría RtoZ (mis iniciales) Media. Quiero integrar las redes en los medios convencionales. Ya lo hice con la ABC en las últimas elecciones: recogí en directo las mejores opiniones de la red y tendencias de voto.

Fuente: La contra de la vanguardia