martes, 8 de noviembre de 2011

Good banking Forum: Los banqueros toman conciencia

Una amplia gama de empresas, organizaciones benéficas y grupos de la sociedad civil han unido sus fuerzas para hacer frente a las cuestiones fundamentales de la crisis financiera.
 
Es hora de que exista un nuevo sistema bancario que sirva a la economía, a la sociedad y al medio ambiente. Esta es la opinión de más de 100 personalidades de áreas tales como las finanzas, la comunidad empresarial, la política, el mundo académico, el derecho y el cambio social, que han puesto en marcha una iniciativa para diseñar un sistema bancario que sea seguro y adecuado para el propósito que persigue.

La New Economics Foundation (NEF) y la organización Compass han creado el Good Banking Forum (Foro de buenas prácticas bancarias) que representa a más de 60 organizaciones del Reino Unido, que van desde la Oficina de Periodismo de Investigación o la Manchester Business School hastas ONGs como Oxfam y Unite.
El lanzamiento oficial del foro se produjo durante un evento en Westminster el 13 de julio de 2011, y su objetivo principal es educar al público sobre la realidad de cómo funcionan los bancos, así como promover alternativas y movilizar al público para que presionen para que salgan adelante las reformas que se consideren necesarias a través de seminarios, informes y campañas online.

Según Ruth Potts, uno de los miembros de NEF, en vista de que la banca está volviendo a sus prácticas de siempre, este foro aunará la frustración acumulada por la sociedad así como los conocimientos e innovaciones conseguidos por los grupos que lo integran, con el fin de impulsar una verdadera transformación del sector financiero.

“La amplia gama de organizaciones que participan en este foro indica la amplitud y la profundidad de las preocupaciones que afectan a la sociedad en relación con el sistema bancario”, afirma Ruth Potts. “Al reunir a estos grupos bajo una misma iniciativa, creemos que podemos conseguir cambios fundamentales en el debate planteado.”

“Dado que los fallos del sistema bancario son sistémicos, creemos que la verdadera fuerza reside no solo en aunar nuestros recursos y capacidades, sino también en trabajar juntos para crear un programa sistemático de reformas y nuevas regulaciones, y en desarrollar nuevas formas de banca que sean buenas para nosotros y para el planeta”, agregó.

Concebido como un foro abierto al público, la iniciativa surgió en la Good Banking Summit (Cumbre de las buenas prácticas bancarias), celebrado en mayo por NEF y Compass, y se presentó el pasado 13 de julio en un evento en Westminster.

Según un informe elaborado a partir de la cumbre, titulado “Good Banking: Why we need a bigger public debate on financial reform” (Buenas prácticas bancarias: ¿por qué es necesario un mayor debate público sobre la reforma financiera), las causas de la crisis económica no se han abordado en suficiente medida. Asimismo, el informe afirma que la Comisión Independiente sobre Banca (ICB) – creada por el gobierno británico en junio de 2010 para considerar las reformas necesarias en el sector bancario del Reino Unido – tiene un alcance demasiado limitado. El informe pide a la ICB (también conocida como la Comisión Vickers) que recomiende llevar a cabo una nueva investigación pública y de mayor alcance.

“Estamos ante una oportunidad política única, ahora que el ICB completa su investigación y sus propuestas de reforma se debaten en el Parlamento”, dijo Potts. “Tenemos que aprovechar esta oportunidad para redefinir un sistema bancario que sea adecuado para las personas y el planeta, ahora que todavía hay tiempo.”
Se han propuesto una serie de medidas y, como primer paso, el grupo cree que es necesario que los bancos reduzcan su tamaño y se descompongan en entidades más pequeñas. Esto crearía una mayor competencia y daría más opciones para los clientes como parte de un sistema bancario que sea más diverso, flexible y que tenga una gestión democrática.

“Las necesidades reales de todos los sectores de la sociedad y de las empresas se podrían satisfacer mejor si se “localiza” la banca, renovando la “banca de la comunidad”, ofreciendo un mayor acceso a créditos buenos a los negocios locales, establecimiendo más cooperativas y mutuas, y reduciendo la concentración de poder en el sistema bancario”, dijo Potts.

Además de descomponer los bancos y reactivar las sucursales locales, el foro también propone nuevos tipos de instituciones financieras que satisfagan las necesidades actuales. Dichas instituciones incluyen bancos de inversión “verdes”, así como bancos dedicados a financiar la innovación, las pequeñas empresas y las iniciativas sociales, que inicialmente podrían ser financiadas a través de los bonos del estado.
Asimismo, Potts afirma que ”las soluciones prácticas y positivas planteadas incluyen la creación de un Banco del Pueblo que opere a través de la red de oficinas de correos del país y la transformación del Royal Bank of Scotland en el Royal Bank of Sustainability (banco real de sostenibilidad) para financiar la transformación de infraestructuras que son necesarias para un futuro de bajas emisiones de CO2″.

Por otro lado, y de gran importancia según el foro, mientras sigue el debate sobre quién es el culpable de la crisis financiera, el foro considera que los bancos comerciales deben separarse completamente de la banca de inversión.

“Esta separación permitiría una mayor transparencia en el sistema y nos permitiría saber lo que realmente ha estado sucediendo”, dijo Potts, “porque uno de los mayores problemas de los bancos es la complejidad de sus estructuras actuales. Sólo una clara división de sus actividades proporcionará la transparencia necesaria entre las diferentes funciones y culturas existentes entre los bancos comerciales y los bancos de inversión. Los bancos comerciales y minoristas deben promover la prosperidad real mediante la concesión responsable de préstamos a empresas y particulares.”

Otras medidas propuestas por el foro incluyen la creación de una mayor transparencia en las relaciones del lobby bancario con el parlamento británico; normas de contabilidad más estrictas y consecuencias más graves para los bancos que incumplan las normas; regular los sueldos para que se repartan más equitativamente; fijar un límite global de los “bonus” y primas, que deben basarse en los logros colectivos en lugar de en los éxitos personales; recompensar el servicio al cliente a largo plazo y no las ventas a corto plazo; distribuir las ganancias de los bancos de manera más uniforme; introducir un impuesto sobre las transacciones financieras (denominado el impuesto Robin Hood) e impedir que los residentes del Reino Unido puedan aprovecharse de los paraísos fiscales ubicados en el extranjero.

Traducción: Javier Gil

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Fuente: Noticias positivas