miércoles, 20 de enero de 2010

Redes: Ser feliz es desear menos

Parece que le ha sentado bien "El despertar" hace poco tiempo que ha ido a una conferencia en washington alli se ha debatido entre un grupo de neurologos, psicologos y otro de busdistas encabezado por el Dalai Lama las bases de la nueva educacion.

Aqui os pongo EL HOMBRE MAS FELIZ DEL MUNDO (el monje budista es Matthieu Ricard junto al neurocientifico Richard Davidson)tras años de estudio en el laboratorio de neurociencia afectiva de la universidad de Wisconsin.


Las conclusiones de ese congreso las pondre proximamente. Os pongo algunas revelaciones a las que ha llegado Punset.

Algo muy parecido me ha ocurrido leyendo un texto de Buda en mi ordenador sobre la felicidad y la infelicidad. Un poquito antes de Platón, Buda estaba diciendo algo muy parecido a lo que mis amigos científicos de las universidades de Harvard, Columbia y Standford están descubriendo ahora, gracias a experimentos complejos y resonancias magnéticas alambicadas.

¿Qué decía Buda, quinientos años antes de Cristo, sobre la felicidad? Pues que se podía salir de la infelicidad renunciando a muchos deseos de orden sexual y de otro tipo. ¿Y qué dicen ahora mis amigos científicos? Pues que es preciso rediseñar una nueva tabla de compromisos: no se puede, cuando se tiene una vivienda, pretender una segunda; enseñar idiomas a los hijos y, por lo tanto, enviarlos a estudiar al extranjero; enrolarlos en la escuela más cara y famosa; tener varios, demasiado seguidos; compaginar la carrera con un segundo trabajo. O para ser más precisos, los expertos están sugiriendo que en la tabla de compromisos se puede incluir cualquiera de estos objetivos, pero difícilmente todos a la vez.

¿Qué otras pautas sugería Buda para ser feliz? La noble verdad del camino que lleva al cese del sufrimiento –para utilizar sus palabras– incluía “el recto esfuerzo”. Los mejores psicólogos, uno de ellos de origen húngaro, con un nombre imposible de pronunciar y que en la actualidad enseña en California, hablan de “sumergirse en el flujo”. Es preciso no sólo esforzarse mucho en algo, sino dejarse embriagar por ello, ya sea un gran amor, un deporte, una profesión o trabajar las tardes de los domingos. Todo menos pasarlos, aburrido, viendo la televisión.

”¡Eduard, por Dios, algo dirán de nuevo tus amigos neurólogos y psicólogos que no hubiera dicho Buda quinientos años antes de Cristo!”

Pues no. Existe un consenso generalizado de que sin concentración no es posible educar. ¿Saben cuáles son las dos recetas más importantes según Buda? La recta atención y la recta concentración.

Fuente: Eduard Punset blog

3 comentarios:

Jorge1270 dijo...

Desde el inicio de nuestra civilización, los seres humanos nos hemos caracterizado por estar en una continua carrera por tener, abarcar y poseer más que los demás, desde pequeño nos enseñan que teniendo más somos más felices, que lo verdaderamente importante es tener más que tu vecino.
Gracias a Dios esto parece estar cambiando, sobre todo en los tres últimos años donde la enseñanza de la crisis financiera nos ha servido para que muchos nos demos cuenta que lo verdaderamente importante de la vida para ser feliz, es estar en paz y armonía contigo mismo y con los que te rodean, solo de esa forma disfruta del momento y ahora, más de lo que jamás hayamos imaginados.

Aun’el gracias por la entrada

Un abrazo

Aun'el dijo...

La ciencia se esta metiendo en analizar la felicidad y pronto llegara a la politica y de ahi a la sociedad o al reves.

Se estan resistiendo a los cambios que tienen que llegar, pero es inevitable.

Un abrazo!!

JOSE LUIS dijo...

Ser feliz es cada vez más difícil. Y más aún con lo que está ocurriendo sobre el cambio climático. Cualquier cosa que te haga feliz momentáneamente es insignificante comparado con esto, si es que realmente eres consciente. En otro caso, un punto importante de la felicidad es la ignorancia. Bendita ignorancia.