jueves, 23 de octubre de 2008

Encuentran explicación para experiencias extracorporales

Utilizando gafas de realidad virtual para confundir las señales sensoriales que llegan al cerebro, los científicos han inducido experiencias extracorporales en personas sanas, sugiriendo una explicación científica para un fenómeno que con frecuencia se piensa es un producto de la imaginación.


La visión de su cuerpo ubicado en algún otro lugar—gracias a las gafas—además de sentir que su cuerpo real estaba siendo tocado simultáneamente hizo que los voluntarios experimentaran un cuerpo virtual como si fuera el propio, según un par de estudios que aparecen en el ejemplar del 24 de agosto de 2007 de la revista Science, publicada por AAAS, la sociedad científica no lucrativa.


Una desconexión entre los circuitos del cerebro que procesan ambos tipos de información sensorial pueden de esta manera ser responsables de algunas de las experiencias extracorporales, dicen los investigadores.


Las experiencias extracorporales, que generalmente incluyen la sensación de separación del cuerpo y el ver el propio cuerpo desde un lugar fuera de él, puede ocurrir en parte a través del uso de drogas, ataques epilépticos y otros tipos de trastornos cerebrales.
Al proyectar la conciencia de una persona contra un cuerpo virtual, las técnicas utilizadas en estos estudios pueden ser útiles para entrenar gente para realizar tareas delicadas de “tele-operación”, tales como llevar a cabo cirugías a larga distancia. Los hallazgos también pueden eliminar un poco del estigma que pacientes con trastornos neurológicos pueden sentir respecto a tener estas experiencias, las cuales son frecuentemente atribuidas a una imaginación activa o cierto tipo de fenómeno paranormal.


Los estudios también ayudan a resolver la antiquísima pregunta de cómo percibimos nuestros propios cuerpos.


“Estoy interesado en porqué sentimos que nuestros yos están dentro de nuestros cuerpos—por qué tenemos una experiencia ‘intracorporal’ si se quiere ver así. Esto se ha discutido durante siglos en filosofía, pero es difícil abordarlo de manera experimental”, dijo Henrik Ehrsson del University College London, en Londres, y el Karolinska Institute en Estocolmo.
Tanto Ehrsson como otro equipo de investigación, lidereado por Olaf Blanke de la Ecole Polytechnique Fédérale de Lausanne (EPFL) y el University Hospital en Ginebra, Suiza, utilizaron videocámaras y gafas de realidad virtual para mostrar a voluntarios imágenes de sus propios cuerpos desde la perspectiva de alguien detrás de ellos. Los investigadores también tocaron los cuerpos de los voluntarios—tanto física como virtualmente—creando la ilusión de que los voluntarios podían sentir sus cuerpos virtuales.


(De hecho, los voluntarios en el estudio de Ehrsson vieron grabaciones de video, en vez de verdaderas simulaciones “virtuales” generadas por computadora).
En sus experimentos para su Brevium en Science, Ehrsson hizo que sus voluntarios observaran una barra de plástico moviéndose hacia un lugar justo debajo de las cámaras mientras que sus pechos reales eran tocados simultáneamente en el lugar correspondiente. Las respuestas al cuestionario después indicaron que los voluntarios sintieron que estaban ubicados atrás donde se encontraban las cámaras, dos metros detrás de donde estaban de hecho sus asientos.
“Mi experimento sugiere que la perspectiva visual de la primera persona es críticamente importante para la experiencia intracorporal. En otras palabras, sentimos que nuestro yo se encuentra ubicado en donde están nuestros ojos”, dijo Ehrsson.


Ehrsson también hizo que los voluntarios observaran un martillo balanceándose hacia un punto debajo de la cámara, como si fuera a “lastimar” una porción oculta del cuerpo virtual. Mediciones de conductividad de la piel, la cual refleja respuestas emocionales tales como el miedo, indicaron que los voluntarios hubieran sido sacados de su cuerpo físico y metidos en el virtual.
El equipo de Blanke, que describe sus experimentos en un Report más largo, utilizó un montaje similar para crear una experiencia tipo extracorporal. En este caso las imágenes de video fueron convertidas a simulaciones tridimensionales como hológrafos.
Tras la experiencia de realidad virtual, un investigador vendó los ojos a los voluntarios y los guió hacia atrás. Cuando se pidió a los voluntarios que regresaran a su posición original, tendieron a dirigirse hacia donde habían visto parados a sus cuerpos virtuales.
Ambos estudios concluyen que el “conflicto multisensorial” es un mecanismo clave subyacente a las experiencias extracorporales.


“Las disfunciones cerebrales que interfieren con la interpretación de señales sensoriales pueden ser responsables de algunos casos clínicos de experiencias extracorporales”, dijo Ehrsson. “Aunque, el si todas las experiencias extracorporales surgen a partir de las mismas causas, es aún una pregunta abierta”.
La auto conciencia del cuerpo también puede involucrar una dimensión cognitiva—la habilidad de distinguir entre el cuerpo de uno mismo y otros objetos—además de las señales sensoriales, proponen Blanke y sus coautores.


Apoyando esta idea, los autores reportan que cuando los voluntarios vieron una columna tamaño humano (en vez de una imagen de un cuerpo humano) regresaron a su lugar original y no volvieron a dirigirse hacia donde sus cuerpos virtuales habían estado.
“La conciencia del cuerpo entero parece no requerir solamente del proceso ‘inductivo, de abajo hacia arriba” de correlacionar información sensorial, pero también del conocimiento ‘deductivo, de arriba a abajo’ sobre cuerpos humanos”, dijo Blanke.
Algunas de las experiencias extracorporales que anteriormente han eludido una explicación científica pueden estar relacionadas con una percepción distorsionada del “cuerpo entero”, según Blanke. Sistemas de realidad virtual pueden proveer más respuestas.


“Tenemos décadas de intensa investigación sobre percepción visual, pero no mucho aún sobre percepción del cuerpo. Pero eso puede cambiar, ahora la realidad virtual ofrece una vía para manipular la percepción del cuerpo entero de forma más sistemática y sondear experiencias extracorporales y la autoconciencia del cuerpo en una nueva manera”, dijo Blanke.

Fuente literal (en español) y propietario de los derechos de este artículo:
American Association for the Advancement of Science.