viernes, 2 de marzo de 2012

Los ricos no pagan impuestos. La curva de Roig

Lo que debería ser es muy diferente de lo que en realidad es. Una persona que tiene una renta superior a otra debería pagar más impuestos pero esto no es así. En esta pequeña monografía voy a intentar explicar como funciona la carga impositiva en España. Es un análisis válido para almenos todos los países desarrollados, los de la OCDE.

Para explicarlo me voy a apoyar en la curva de Roig. Sé que la gráfica es muy rudimentaria pero va a servir para entender un poco como funciona esto de que los ricos no pagan impuestos. Esta explicación es fruto de una explicación recibida en una clase de la Facultad de Economía de la Universidad de Valencia.



En el eje horizontal de la gráfica tenemos la renta. En los puntos de la izquierda se sitúan las rentas más bajas que van subiendo conforme avanzamos hacia la derecha. De esta manera hemos dividido el gráfico en 5 áreas que nos van a servir para ver 5 situaciones diferentes. En el área 1 están las rentas más bajas, las personas más pobres y, conforme vamos avanzando llegamos al área 5 donde están las rentas desorbitadas.

En el eje vertical está la cantidad proporcional de impuestos que paga cada individuo en función de la renta que embolsa anualmente. Nótese que un individuo paga una cantidad de impuestos representado por la letra T y que si dividimos esta cantidad por la variable y (renta obtenida), obtenemos el tanto por 100 que paga un individuo sobre lo que gana (ta). A esto me refiero con cantidad relativa o proporcional de impuestos pagados.

Comencemos por el área 1. En el extremo más a la izquierda de este área se sitúan todas aquellas personas que no tienen renta (no ganan nada de dinero). Estas personas como todos los demás pagan impuestos porque desgraciadamente no se puede vivir hoy en día sin consumir. En su caso, pagan el IVA cada vez que compran algo de una manera normal y legal. Si compran un trozo de tela para hacerse un vestido, a día de hoy, un 18% de esa tela son impuestos. Supongamos que cuesta 1 euro la tela y que paga 18 céntimos en impuestos. Como hemos dicho, la cantidad relativa de impuestos pagados sería 18 céntimos divididos por la renta (en este caso dividido por cero). Como cualquier número dividido por 0 es infinito, nos encontramos ante los más desfavorecidos en este análisis que son los que más impuestos pagan proporcionalmente. A medida que esta persona gana algo de dinero, la cantidad de impuestos que paga con respecto a su renta va disminuyendo hasta llegar al punto y1. Una vez más el más pobre es el más desfavorecido.

En el área 2 es donde se encuentran la mayoría de los trabajadores en activo y los parados. Son todos aquellos a los que si les suben el sueldo, pagan más impuestos porque les sube el porcentaje de IRPF. Estos individuos pagan impuestos por lo que ganan (IRPF) y por lo que gastan (IVA). Esto es que pagan por las fuentes de la renta así como por los usos de la renta respectivamente. Como se observa en la gráfica, cuanto más ganas, más impuestos pagas, el porcentaje de impuestos que pagas sobre tu sueldo se incrementa.

En el área 3 esta tendencia de cuanto más ganas más pagas cambia y si te suben el sueldo pagas más impuestos pero cuanto más te los suben, menos se te sube la carga fiscal con respecto a lo que ganas. La gente que se encuentra en esta situación es la que tiene un poder adquisitivo los suficientemente alto como para poder plantearse una planificación fiscal. Estas personas, cuando tienen que tomar una decisión, deben plantearse las consecuencias fiscales para así elegir la alternativa más ventajosa. Se plantean si invertir en oro, en acciones, en inmuebles o en arte por ejemplo y toman la decisión dependiendo de cuanto le van a tener que pagar al fisco por sus beneficios. De ahí que tanta gente tenga un plan de pensiones, porque es una inversión que desgrava, es decir, que si lo haces, pagas menos impuestos. Esto es la elusión fiscal y es perfectamente legal

El punto más llamativo de la gráfica es el punto y3. A la derecha de este punto, la cantidad de impuestos que un individuo paga con respecto al dinero que gana (renta), empieza a bajar. En el área 4 nos encontramos a gente que tiene unos ingresos más que importantes. Cuando llegas a ganar grandes cantidades de dinero, la planificación fiscal es mucho más eficaz ya que tienes acceso a mecanismos nacionales e internacionales de planificación fiscal. Los individuos del área 3 sólo tenían acceso a los mecanismos nacionales. Debo destacar en este punto que los mecanismos de planificación fiscal son perfectamente legales.

STOPAhora quiero pararme un poco en lo que son los mecanismos internacionales de planificación fiscal para esta gente. Una de las herramientas más importantes que tienen estos seres ricos (de dinero) son las SICAV. Estas sociedades pagan el 1% de impuestos frente al 18 que pagas tú por la cuenta esa que tienes en el banco en la que te dan 2 euros al mes por tu dinero. Tú pagas un 18% y estas sociedades de inversión pagan un 1%. Para fundar una SICAV hace falta reunir a 100 personas y 2,4 millones de euros. El problema es que muchas veces el dinero lo ponen 2 y luego buscan a 98 personas más que no tienen poder de decisión. Una SICAV es una sociedad con un dinero. Hacen negocios y al tener mucho dinero, ganan mucho más dinero. De ese beneficio pagan un 1% frente a tu 18%. Podría ser peor porque en Irlanda ese 1% pasa a ser un 0% y eso quiere decir que esa sociedad, al ser internacionalizable, puede estar constituida en Irlanda aunque sea español el titular. Además para sacar el dinero de esa sociedad y no pagar un solo euro en impuestos, el dueño puede vender participaciones a otro ricachón. De esta manera, la SICAV que se crea se convierte en un parásito permanente para nuestra primitiva economía.

Finalmente llegamos al área 5 de la gráfica en la que están los demasiado ricos. La gente que gana ingentes cantidades de dinero, pagan un ínfimo porcentaje de su renta en impuestos. Cualquier persona con dinero puede abrir una cuenta en un paraíso fiscal. En países como Suiza (uno de los más democráticos del mundo aunque tampoco del todo democrático), un banco no tiene obligación ninguna de informar a nadie de los activos de sus clientes. Si una persona gana 20 millones de euros con el tráfico de armas o el tráfico de drogas ilegales, puede transferir el dinero a una cuenta en Suiza o en otro paraíso fiscal a un precio bastante módico. Ahí es donde celebridades como Fidel Castro o Gadafi guardan sus ahorrillos.
He nombrado Suiza como podría haber nombrado a Gibraltar, Andorra, Luxemburgo, Mónaco, Isla de Man o algún rinconcito privado de Londres con un carácter similar al de embajada. Esos son los que están cerca porque también podríamos hablar de Bahamas o de los muchos otros que hay al otro lado del charco.
Estas cuentas corrientes en paraísos fiscales y la existencia de las SICAV es algo contra lo que hay que luchar porque somos nosotros quienes pagamos las trampas de los ricos. Puede resultar palabrería barata decir que es por eso por lo que no se acaba con el hambre. También creo que es la razón por la que no hay liquidez en muchas instituciones. Me viene a la cabeza pensar dónde están todas las grandes fortunas que se han hecho durante los gloriosos años del boom inmobiliario y por qué no están en los bancos. Evidentemente no están en los bancos porque si no, no tendrían problemas de liquidez. Si tributaran al 18% no habría hecho falta la injusta subida de impuestos que nos acaban de hacer.

Tenemos que conquistar la libertad colectiva para que las SICAV y los paraísos fiscales desaparezcan. Por lo menos si conquistáramos la libertad política en España, podríamos convertirnos si quisiéramos en paraíso fiscal, en verdugos en vez de víctimas de este enfermo sistema económico. Yo, de todas formas, sueño por una libertad colectiva global.

Sobre este tema los ricos españoles aún no se han pronunciado pero los ricos americanos que son el verdadero cáncer de este planeta sí que lo han hecho.

Más aclaraciones sobre la curva de Roig

Fuente: Razones para la Rebeldia