domingo, 19 de junio de 2011

Mision y mensaje de Jesus en La Tierra 4 - 4 parte

Aclaracion este texto esta sacado del libro "Leyes Espirituales" escrito por Vicent Guillem , estudio los viajes astrales , hizo uno y se encontro con ISAIAS que lo estaba esperando y empezaron a hablar, reproduzco aqui parte del texto de libro

Mision y mensaje de Jesus en La Tierra 2 - 4 parte
Mision y mensaje de Jesus en La Tierra 3 - 4 parte
Mision y mensaje de Jesus en La Tierra 1 - 4 parte
  
Entonces, la creencia de que un arrepentimiento de última hora ante el sacerdote redime los pecados...
 
El destino del espíritu después de desencarnar depende exclusivamente de sus acciones en vida, teniendo siempre la oportunidad de evolucionar, de mejorar y, por tanto, de “salvarse”, a partir del momento en que quiera dar el paso. Pero esto no va a suceder de la noche a la mañana, sino que implica un cambio profundo en el espíritu, que necesita de tiempo de reflexión, toma de conciencia y de un esfuerzo para modificar las actitudes negativas.Además, para que uno se deshaga de sus deudas espirituales o actos contra la ley del amor ha de reparar el daño que hizo y esto requiere mucha voluntad y tiempo por delante para efectuarlo. De esto se deduce que una absolución en el último minuto de la vida ante el sacerdote no cambia en nada el destino del espíritu después de la muerte del cuerpo físico


Perdona que insista, pero respecto a la creencia de que sólo los cristianos o creyentes se salvan, ¿no fue el mismo Jesús el que dio pie a creer en que los que se salvarán son sus seguidores al decir: “el que crea en mí gozará de vida eterna”?

Jesús no pudo decir nada con ese significado. Lo que él hizo fue dar la clave para que cada uno active su cambio espiritual y que adquiera conciencia de que la vida es eterna y de que cada uno es artífice de su propio destino.Traducido al lenguaje actual vendría a ser algo así: “El que crea en lo que digo, en el mensaje que traigo, será consciente de que su vida es eterna y de que su “salvación” (o evolución) depende de sí mismo, que es dueño de su propio destino”.


¿Entonces de dónde procede la creencia de que sólo los que creen en Cristo gozarán de vida eterna?


De una mala interpretación de lo que él dijo y de las manipulaciones de la iglesia, que además añadió “fuera de la Iglesia no hay salvación”. La creencia de que sólo los cristianos, en este caso particular, o los creyentes en determinada iglesia, en general, se salvan es una más de las ideas que provienen de los propios jerarcas de las iglesias, y es un reclamo más que se utiliza para asegurar la fidelidad de los creyentes. ¿Quieres más datos? Este axioma, el de “fuera de la Iglesia no hay salvación", en latín “extra Ecclesiamnulla salus”, lo enunció San Cipriano (Epist. 73, 21: PL 1.123 AB), en el IV concilio de Letrán, celebrado en los años 1215-1216, es decir, más de mil años después del paso de Jesús por la Tierra.


Pues me consta que muchos creyentes católicos están convencidos de que es así. Es decir, que sólo los que creen en Cristo gozarán de vida eterna, y que para ser un buen cristiano y salvarte has de seguir las normas de la Iglesia.


Mirad, la Iglesia Católica y muchas otras religiones os han hecho creer que ser bueno es lo mismo que ser sumiso. Ser sumiso sobre todo con las normas de la Iglesia, para así poder manejar a los fieles a su antojo. Pero bondad y sumisión son cosas totalmente distintas. Alguien puede ser sumiso a unas normas,aparentemente bondadoso de cara a la sociedad, pero estar totalmente entregado al egoísmo y ser un autentico “demonio” como persona. El propio Jesús puso en evidencia este tipo de conductas cuando calificaba de“sepulcros blanqueados” a los fariseos, tan amantes de las normas y rituales y tan poco del amor al prójimo. Y al contrario, hay muchas buenas personas, honestas y poco amigas de la hipocresía, que son mal vistas por los demás porque no se ajustan a las normas establecidas. Incluso pueden ser considerados como gente peligrosa y despreciable, porque al ser honestos y honrados ponen en evidencia a los que no lo son. 


Ahí tenéis el ejemplo de Jesús. Jesús no fue sumiso con los mandatos de las autoridades de la iglesia hebrea, sino que fue valiente y consecuente con sus convicciones espirituales, sabiendo que la predicación pública de sus ideas le traería un montón de problemas, y se enfrentó con aquellos que quisieron hacerle callar, no con la fuerza de la violencia, sino con la fuerza de la verdad y el amor. Pues así ha pasado con mucha gente. La historia está repleta de casos de gente honesta y buena que, por no ser “sumisa” con los que mandan, fue torturada hasta morir, devorada por los leones del circo romano, o quemada en la hoguera por cargos de herejía o hechicería. Aún así, considerad a estas personas afortunadas porque eran libres y amaron. Por el daño que tuvieron que sufrir de sus hermanos menos evolucionados habrán recibido su justa  compensación. Es mucho más triste la situación de aquellos que se torturan así mismos, aquellos que, sometidos a unas normas tan esclavizantes, han reprimido su interior, su sensibilidad y viven una vida inútil llena de amargura, y que en el colmo del delirio creen además que ese sufrimiento estéril les hace ser más buenos, porque su religión así se lo ha hecho creer. Pero en su interior envidian a los que son libres y realmente felices. Algunos, por envidia, hacen todo lo posible por amargar la vida a los demás, sobretodo jugando con el sentimiento de culpa, algo que tienen muy bien aprendido, ya que es el método que la Iglesia ha empleado con ellos para conseguir anular su voluntad.

¿Qué quieres decir con que juegan con el sentimiento de culpa?


Pues que intentan culpar a los demás de su propio malestar.


¿Y qué se puede hacer para ayudar a personas así?


Primero tiene la persona que reconocer que tiene este problema, es decir,que su voluntad y sus sentimientos están prácticamente anulados por las creencias que profesa. Esto en sí mismo ya sería un gran paso, porque generalmente estas personas se creen mejores que los demás y no están dispuestos a escuchar a alguien que no tenga unas credenciales dentro de su Iglesia. También, porque su Iglesia les ha hecho creer que los que no siguen sus preceptos son “pecadores”, es decir, malas compañías de las que no te puedes fiar. Luego hay que empezar a trabajarse interiormente, empezando por tomar conciencia de qué cosas se hacen porque se sienten sinceramente o se dejan de hacer porque, aunque se sienten, están prohibidas por las normas, y qué cosas son hechas sin sentir y se hacen porque uno se siente obligado por dichas normas.El siguiente paso es empezar a ejercitar la propia voluntad, el libre albedrío, es decir empezar a actuar conforme uno siente, aunque para ello tenga que enfrentarse a las normas establecidas.


¿He de concluir de toda esta extensa exposición que todas las religiones son una farsa y que no representan para nada la voluntad de Dios?


Hombre, hasta ese extremo, no. El problema de las religiones es que, aunque han recogido algunos mensajes que sí son espiritualmente avanzados, piden al creyente que asuma un conjunto de creencias y normas como un lote, por dogma, sin razonamiento, con el argumento de que todo es “palabra de Dios". No existe libertad de pensamiento, libertad para escoger lo que realmente a uno le llega al alma, y para desechar lo que le resulta falso o irrelevante, ni para elegir en qué quiere uno creer o no creer. Los mandatarios de las religiones llevan utilizando durante mucho tiempo los mensajes espirituales elevados como gancho para atraer a las personas que sí se identifican con la elevación del mensaje, como el del amor al prójimo, pero que no lo hacen con el resto de normas absurdas que se han ido añadiendo progresivamente y que obstaculizan el avance espiritual. De esta manera, si la persona se deja llevar por la guía de los supuestos “representantes de Dios” sin atreverse a cuestionar la supuesta "palabra de Dios", por temor a la reprimenda de las autoridades eclesiásticas, poco a poco va renunciando a su voluntad, para pasar a vivir bajo la voluntad de unas normas escritas en libros muy antiguos, pero que quedan desfasadas para explicar y dar una solución satisfactoria a las experiencias vividas por uno mismo, de modo que se le pone al creyente un corsé tan apretado que le impide manifestarse con libertad. Cuando uno renuncia a su voluntad, está dando un paso hacia el fanatismo, porque queda a merced de la manipulación por parte de aquellos que se han erigido en los intérpretes de la palabra de Dios.Hay verdades mezcladas con falsedades prácticamente en todas las religiones, filosofías e ideologías que existen. A cada uno le corresponde el trabajo de encontrar la verdad, su verdad, tomando un poco de aquí y otro de allí, aquello que su interior reconozca como verdadero y que le pueda servir para evolucionar.


Parece este un camino un poco inseguro si no se puede confiar en alguien físicamente vivo que te pueda dar un buen consejo cuando estés pasando por un trance difícil.


Ciertamente que entre vosotros hay personas con capacidad de orientar y aconsejar a los demás respecto a la espiritualidad por tener un conocimiento mayor de la realidad espiritual y una capacidad de amar más desarrollada, conseguida a base de haber vivido muchas vidas y haber trabajado mucho por el mejoramiento del interior. Pero estas personas no actúan de forma ostentosa. No se erigen en obispos o santos, ni se ponen un ropaje especial,sino que son personas con una vida aparentemente normal, pero con el firme deseo de mejorar interiormente y ayudar a los demás, que actúan sin alardes ni ostentaciones, de forma desinteresada, predicando con el ejemplo, teniendo que aguantar por ello las mayores injurias y calumnias de aquellos que quedan en evidencia en la comparación, por no estar a la altura moral del rango que dicen representar.La influencia del mundo espiritual se deja sentir en todos y cada uno de vosotros, seáis ateos, agnósticos o creyentes de la iglesia Tal o Cual. Pero lo hace muy sutilmente para que sea uno mismo el que decida. Que cada uno escuche primeramente la voz de su conciencia que es la mejor guía que pueda uno tener y después, que escoja el camino que quiere seguir 


LA DESPEDIDA

“Hoy tengo una sorpresa para ti”- me dijo Isaías en aquella ocasión nada más verme.
¿Sí? ¿De qué se trata?


Hasta ahora siempre que has venido aquí para dialogar te has encontrado sólo conmigo. Lo hemos hecho así porque creíamos que te ibas a sentir más cómodo, menos intimidado para preguntar libremente. No me gustaría que llegases a la conclusión de que este es un lugar solitario donde no vive nadie.Ahora que ya has tomado confianza conmigo y con nuestro mundo, creo que ha llegado el momento de presentarte a los demás. Ven conmigo.Quiero enseñarte al resto de gente y sobre todo que charlemos un rato con unos amigos que quieren saludarte.


No sé cómo, comenzamos a volar por encima de aquel paraje. Desde arriba pude ver el magnífico paisaje. Vi pequeños edificios en forma de semiesfera diseminados por un valle de hermosa vegetación. “Son nuestros hogares”- me dijo Isaías sin darme tiempo a formular la pregunta que había pensado. Pude divisar en el centro de aquel núcleo de casitas unos edificios piramidales más grandes que los anteriores, que parecían estar hechos de cristal, de los cuales salía una luz blanca, refulgente. “Ahí es donde nos reunimos para meditar.Contactamos telepáticamente con las esferas superiores para recibir enseñanzas espirituales y también con las inferiores, para transmitir mensajes de amor a toda la humanidad” –dijo Isaías. 


Entonces accedimos al interior y echamos un vistazo a través de unas paredes totalmente transparentes. Vimos un grupo de unas 30 personas sentadas en estrados formando un círculo. Me pareció que estaban profundamente concentradas. Cada una parecía tener una función en aquel trabajo de concentración espiritual. Entonces, en medio de ellas, comenzaron a formarse dos figuras humanas, una de un hombre y otra de una mujer. Eran tremendamente bellos y estaban envueltos por una aureola de luz que transmitía una gran sensación de paz y bienestar.Estos dos seres, después de saludar efusivamente a los presentes y de intercambiar algún diálogo con ellos que no conseguí comprender se acercaron a nosotros. Si os dije que la mirada de Isaías era penetrante y que trasmitía una profunda sensación de paz y amor, la de estos dos seres era todavía más intensa si cabe. ¡Parecían dos ángeles!

-“Hola, soy Vesta”-


dijo la mujer.


 -“Hola, soy Juno” -


dijo el hombre 


. “Teníamos muchas ganas de verte denuevo”.


“¿De nuevo? ¡Pero si no lo los conozco! Si los hubiera visto antes no lo hubiera olvidado jamás” -pensé
 


VESTA: Que no te acuerdes no significa que no nos conozcamos.

ISAÍAS: ¿No querías saber cosas sobre Jesús? Ellos le conocen muy bien.Pregúntales lo que quieras sobre él. Aprovecha el tiempo, pues no estarán mucho tiempo con nosotros

.ISAÍAS: ¿No vas a preguntar nada? ¡Anda, no seas tímido! ¡Estás entre amigos!

VESTA: Ya que no te atreves, yo te ayudaré a exponer las preguntas que tienes. Te preguntas si Jesús tuvo una pareja, una mujer, su alma gemela, con la que compartirlo todo, también la sexualidad.

¿Cómo... lo... sabes?- respondí sonrojado

ISAÍAS: ¿A estas alturas todavía no te has dado cuenta de que leemos el pensamiento? ¡Pero tranquilo! ¡No se lo diremos a nadie! ¡Ja, ja, ja!


VESTA: Te responderé yo misma. La respuesta es sí. Jesús sí tuvo, y por supuesto, tiene, una media naranja, una mujer totalmente afín a él, con la que comparte todo el amor, y también la sexualidad. Y no sólo Jesús. Existen mundos habitados enteramente por humanos de su mismo nivel o mayor, que también tienen pareja, hijos y relaciones sexuales. ¿Respondo con esto a tu duda de si el hecho de avanzar espiritualmente implica la renuncia al amor de pareja?

Sí. Has sido muy clara.


JUNO: Si Jesús no encontró en la Tierra una pareja para compartir la vida fue porque su alma gemela no encarnó en ese momento con él, pues a su vez se encontraba en otro planeta cumpliendo una misión de semejantes características a la suya. Pero sólo fue una separación temporal. Jesús no podía comprometerse en una relación con una mujer de menor evolución, porque esta no hubiera comprendido el alcance de su misión y, por apego, le hubiera puesto una y mil trabas para desarrollarla, además de que hubiera sufrido mucho al perderle. Aunque eso no quita que la buscara. Como la mayoría de gente, Jesús deseaba encontrar a una mujer a la que amar, unirse a ella y tener hijos, porque en su juventud no era todavía consciente de su misión.


ISAÍAS: ¿Vas hacer alguna pregunta o les digo que se vayan? 

Vale. Siempre he tenido curiosidad por saber qué opinión tendría Jesús sobre el cristianismo y la iglesia que se creo a partir de él.

JUNO: Si Jesús estuviera aquí os diría: “Jamás tuve yo la intención de crear una iglesia, ni una religión. Y menos, una basada en el culto hacia mi persona, como la que se ha creado, utilizando mi nombre, las palabras y los actos de mi vida. Una religión que ha sido tan represora de los sentimientos y de la libertad humanas que no puede estar más lejos de ser un ejemplo de amor de lo que lo está. Nunca jamás os enseñé ni os pedí que me adorarais ni me alabarais.Tampoco Dios quiere alabanzas. Sólo quiere que os améis los unos a los otros como él os ama, que seáis felices amando. Yo sólo vine a transmitir un mensaje de amor y a hacerlo realidad con el ejemplo de mi vida entre vosotros, para que tomarais ejemplo de él y lo hicierais vuestro, y encontrarais a través de él el camino de la felicidad. Este mensaje de amor no es mío, sino del mundo espiritual, es un mensaje universal de Dios para sus hijos. No importa que haya sido yo el transmisor. 


Podría haber sido cualquier otro hermano conocedor del amor y seguiría siendo igual de válido.¡Cuántos atropellos, asesinatos, torturas y vejaciones contra el ser humano se han cometido en mi nombre y en el nombre de Dios!¿Acaso no dije una y mil veces amaos los unos a los otros, amad a vuestros enemigos?¿En qué parte del ejemplo que di encontraron aquellos que dijeron ser seguidores míos la excusa para realizar tales actos en contra del amor?Los que quieran ser dignos de representar el mensaje de amor en el mundo, que levanten su rodilla del suelo de delante de los altares, de los crucifijos y las reliquias religiosas. Que dejen de adorar estatuas y de repetir una y otra vez oraciones y rituales inútiles, porque en eso nada hay de amor. Que tiendan la mano al hermano que sufre sin esperar nada cambio, sin hacer alarde, sin buscar hacer prosélitismo, siempre con humildad, y entonces podrán ser llamados los discípulos del amor.Nadie que no siga con el ejemplo el mensaje de amor que vine a mostraros tiene derecho a utilizar mi nombre ni el de Dios, ni llamarse seguidor mío o seguidor de Dios, porque sólo siguen a su propio egoísmo.”

¿Y qué le diría a la Humanidad si volviera a encarnar en la Tierra?


VESTA: Lo mismo que les dijo la última vez, y todas las anteriores veces que vino: “Amaos, amaos los unos a los otros. Es la única manera de ser feliz. Todo lo demás no importa” 


Me siento una persona privilegiada por haber tenido la oportunidad de conocer la respuesta a interrogantes muy profundos en mi vida, y gracias a ello haber podido abrir la puerta a la manifestación de mis sentimientos, aliberarme de mis represiones y mis corazas. Me gustaría agradecer de algún modo la ayuda que me habéis prestado.

ISAÍAS: No nos tienes que agradecer nada. Al contrario, nosotros te agradecemos a ti el tiempo y el interés que te has tomado en escucharnos.Somos felices al poder ayudar a avanzar en el amor a aquellos hermanos que están dispuestos a hacerlo.


Aún así que gustaría hacer algo a cambio. ¿Tenéis alguna sugerencia?


VESTA: Pregúntate a ti mismo qué es lo que te gustaría hacer.


Siento la necesidad de trasmitir y compartir con los demás aquello que he recibido de vosotros, con la esperanza de que les sirva tanto como a mí me ha servido.


ISAÍAS: Entonces, tú mismo has respondido a tu pregunta. Recopila todo aquello que has conocido, vivido y sentido y muéstralo a tus hermanos.Dedícate a divulgar el mensaje de amor incondicional, la verdad acerca del mundo espiritual, entre tus hermanos.


¿Pero creéis que alguien me escuchará?


JUNO: Sólo con que lo que hagas lo hagas de corazón habrá valido la pena. Con que haya una sola persona entre millones que escuche este mensaje y le sirva para despertar su sentimiento, para abrirse a la experiencia del amor , habrá valido la pena. Hay mucha gente dormida en el mundo que está ansiosa por despertar a la espiritualidad. Sólo necesitan la confirmación de que lo que intuyen interiormente no es producto de su fantasía, sino que es una realidad, para la cual todavía no han encontrado reflejo en el mundo exterior, por la confusión tan grande que existe aún entre verdades y falsedades respecto a la espiritualidad en vuestro mundo.


Pero, ¿estaré capacitado para hacerlo?


VESTA: No te preguntes si tienes capacidad para hacerlo. Hay mucha gente que tiene esa capacidad, porque todos tenéis capacidad de amar. Pero hay poca gente que quiera hacerlo, que esté dispuesta a renunciar a la comodidad y a asumir los inconvenientes que le pueda generar en su vida cotidiana. Pregúntate mejor si quieres o no quieres hacerlo. Porque querer es poder. No te preocupes. Allá donde tú no puedas llegar, nosotros te ayudaremos. Siempre estaremos contigo 


Ahora que lo mencionas, ¿no habrá gente que se pueda sentir molesta por lo que se dice en este mensaje y pueda tomar represalias contra mí?

ISAÍAS: Bueno, son riesgos que se corren. Nadie ha dicho que vaya a ser fácil. Si todo el mundo fuera a despertarse por sí mismo no haría falta que nadie se dedicara a esta labor. Por eso debes valorar qué puede más dentro de ti, si el sentimiento de ayudar o el miedo a la reacción negativa de los demás contra ti. No estás obligado a hacer nada que no quieras. Lo que hagas, hazlo por ti mismo, porque libremente lo has elegido, no porque te consideres en deuda con nosotros.


JUNO: Ten en cuenta que antes se quemaba o crucificaba a los mensajeros del amor. Eso a ti no te ocurrirá. Si alguien se molesta por lo que dices, alégrate, porque eso quiere decir que algo de lo que has dicho le ha llegado a su interior. Por eso su egoísmo se ha enfurecido, porque no quiere que el espíritu y el sentimiento despierten para acabar con él.

ISAÍAS: Ellos ahora deben irse, y volver a su hogar, y tú debes volver al mundo de los encarnados.

JUNO Y VESTA: Hasta pronto, amigos. Mientras tanto recibid todo nuestro amor.

Nos fundimos todos en un abrazo tan intensamente vivido y sentido que jamás lo olvidaré.


ISAÍAS: Hasta luego hermanito. Espero que volvamos a vernos pronto para seguir dialogando. Saluda a nuestra familia de mi parte.


¿A qué familia te refieres?


ISAÍAS : ¿A cuál crees tú que es?

A toda la Humanidad 


Fin 

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