Objetivos de la elite

Entonces, veamos resumidamente que tenían en mente asimos, amos y compañía antes de que se iniciará el proceso de ser expulsados y qué fueron traspasados instrucciones a los niveles 3 y 4,puntos de los que, en algunos casos ya hemos hablado en capítulos anteriores y en el primer volumen de esta serie de dinámica de lo invisible

 

- Destrucción de todo sentido de la responsabilidad individual, de manera que se haga creer al ser humano que todo le vendrá de fuera, desde el exterior y que no tendrá que hacer nada para poder crecer, avanzar o evolucionar. Este punto es ejecutado desde el inconsciente colectivo de la línea temporal 33 constantemente para reducir el poder individual sobre el control de nuestra realidad. Este tipo de intervención sobre nuestra y psique se realiza sembrando ideas y sistemas de creencias dónde "nos salvan", vienen "otros" a rescatarnos o se produce "algún cambio" que nos libera para siempre del yugo de aquellos en control, borrando y eliminando toda posibilidad de que el ser humano comprenda que el cambio viene "desde dentro", que lo tiene que ejecutar el o ella y que si no lo hace no hay cambio ni "salvación" posible.

 

- Destrucción y eliminación de todo sentimiento de hermandad, de apoyo social, familiar, grupal, de manera que el individuo se aísle del resto a nivel emocional, intelectual y espiritual, tratando al prójimo como meros compañeros "funcionales" para conseguir objetivos materiales o para que asistan en los procesos que sistema del control dicte para la humanidad sin empatía, sin sentimiento de pertenencia grupos de apoyo y desapego por el resto de seres humanos. Esto se está consiguiendo gracias a la tecnología de los móviles, que nos aislan cada vez más con la cabeza pegada una pantalla todo el día y a la destrucción del concepto de familia como núcleo principal de ayuda entre miembros cercanos, no solo a nivel físico y por lazos de sangre, nivel almico, pues aquellos a nivel familiar son con quiénes tenemos los lazos espirituales y kármicos para apoyarnos y trabajar juntos en cada encarnación por decisión mutua en el llamado periodo entre vidas.

 

- Deshumanización y disolución del potencial energético del ser humano basado en la unión de las energías activas y pasivas entre ambos géneros de nuestra especie, de manera que se diluyan parte de los catalizadores y refuerzos energéticos qué se producen al unirse y detornarse las cargas energéticas de las fuerzas masculinas y femeninas interactuando entre si. Al potenciar todo lo que refuerza la separación entre géneros, y se diluye todo lo posible cada uno de ellos, el detonante energético que está presente al unirse ambos polos no se produce o se produce con menos intensidad. Para conseguirlo, se potencian las luchas entre ambos por manipulación de la psique común en el inconsciente colectivo, desde el nivel "local" hasta el nivel "planetario", creando situaciones en las que, en vez de apoyarse mutuamente, ambos géneros, el masculino y el femenino, se destruyan mutuamente.

 

- Homogenizacion el género humano, transhumanismo, intentos relacionados con el punto anterior para hibridar a todos los seres humanos hacia un género más neutro, ambisexual si se llega a ese extremo a varias generaciones vista. De esta forma y puesto que el ser humano no ha aprendido a  generar en sí mismo el potencial que proporciona la unión de fuerzas y energías activas y pasivas, masculinas y femeninas, dentro de un mismo vehículo orgánico y físico, nos vemos incapacitados de activar una gran parte de los potenciales latentes en el sistema energético que requieren de aportes y "chispas" energéticas que vengan dadas por la interacción con fuerzas y campos del género opuesto al que poseamos en esta encarnación. Al intentar convertir el al ser humano en un género "neutro", donde el aspecto masculino se diluye en el femenino y viceversa, se disminuye el poder catalizador y detonante de las capacidades que se activen por la unión de las energías de un género en contacto con el otro.

 

- Promover la inserción de todo tipo de implantes físicos en el sistema biológico, por ejemplo, para poder pagar con más facilidad simplemente llevando un pequeña chip en el brazo, con lo que nos van acostumbrando a la idea de que es "óptimo" este tipo de transhumanismo sin darnos cuenta que en el fondo, una vez todos eso sistemas tecnológicos hayan sido implantados en masa, no tendremos control sobre ellos y podrán encenderse, apagarse, manipularse o desconectarse remotamente si se da la orden para ello desde los niveles superiores del sistema de control, dejándote sin la posibilidad de acceder a tus recursos, si asi lo desean otros.

 

- Reducción del potencial energético de todo ser humano, reducción de la vibración personal de todo ser humano y reducción de la capacidad de evolucionar de todo ser humano. Este punto ya lo vimos en un capítulo del libro anterior, puesto que la vibración y nivel frecuencial del ser humano es la clave para la activación de su potencial y capacidades inherentes, se prevén todo tipo de acciones y situaciones a medio plazo para mantener la vibración de las personas en los niveles mínimos posibles.

 

- Relacionado con el punto anterior, la inhibición de todos los potenciales latentes, mediante el uso de tecnología invasiva a nivel de campos electromagnéticos que causen distorsiones en nuestros sistemas sutiles y estructuras energéticas, es otra de las facetas y planes dentro de la agenda del sistema, de manera que, cada vez más, estemos rodeados de elementos tecnológicos que, entrando en nuestras vidas como una ayuda o un apoyo a nuestro día a día, siguen radiando y causando disfunciones energéticas constantes y permanentes en nosotros.

 

Posibles escenarios en el futuro

 

Puesta en marcha de una agencia socio-económica que eliminé por completo los recursos financieros de las personas a nivel individual, de globales, compartidos y que desaparezca el concepto de propiedad. De esta manera, puesto que en algún momento a medio y largo termino nadie será poseedor de ningún tipo de recurso y "todo será de todos", sera mas sencillo controlar quién tiene acceso a que quien no. Es decir, imaginemos que dentro de 15 años no existe el concepto de coche en propiedad o de casa en propiedad (por poner un ejemplo), de forma que, si cumples con el sistema y con sus obligaciones, puedes acceder a un vehículo o puedes acceder a un sitio donde dormir. La economía colaborativa y donde todo el mundo comparte todo y finalmente nada es de nadie es maravillosa y estupenda, cuando no tiene un fin de control y bloqueo de aquellos que no obedezcan las órdenes,leyes y directrices desde sistema de control, dentro de varias décadas, tal y como se percibe en estos momentos.

 

- Puesta en marcha de un sistema social donde nadie ayuda a nadie, por miedo, por desidia y por apatía entre humanos, un sistema de vida donde todo el mundo vaya a lo suyo y se pierde el sentimiento de asistencia a los demás, empezando por la creación de ideologías que exalten la patria propia y el rechazo por aquellos que vienen de fuera y la exaltación de sistema de creencias que nieguen la asistencia universal en todo momento a toda persona que lo necesite. Creación de una visión en las personas donde se tema a las otras personas, creación de una realidad donde la gente huye de la gente, no se apoyen y asístan entre ellos y no se proporcionen la asistencia necesaria cuando sea necesario. Esto se inicia, en estos momentos, con la migración masiva de personas de unos países hacia otros, haciendo crecer la rabia, el miedo, el odio y el fanatismo contra aquellos que vienen huyendo de situaciones muy complicadas en sus países o lugares de origen.

 Se promueven este tipo de éxodos masivos para insertar en la población receptora los miedos, el hastío, el cansancio, enfado y los movimientos contra todos ellos, mientras se proyecta al público, medios de comunicación, las noticias desde dos puntos de vista , el primero: La potenciación del odio y acoso contra los de fuera por miedo a la falta de recursos, luego, programación cruzada en la mente, exaltación de la necesidad de acoger aquellos que llegan con problemas desde sus países de origen, la potenciación de la solidaridad y de la ayuda mutua. Esto crea un conflicto en la psique de las personas, "debo ayudar, ayudarles es bueno es humanitario" y por otro lado "les tengo miedo vienen a quitarme mi trabajo, mis recursos, mi sistema de vida". Es muy importante tener en cuenta que ambos bandos están bajo el mismo control, los que crean los conflictos para crear las migraciones son los mismos miembros de los círculos de poder que crean los conflictos sociales cuando los migrantes han llegado a algún país o zona de acogida para poner a población que lo recibe en contra de estos.

 

- Potenciación de todos los elementos que rompan la unidad del núcleo familiar más interno, potenciación de todo lo que rompan los lazos con las personas que se tienen cerca que representan las fuentes de apoyo más importantes que se preparan antes de cada encarnación para poder cumplir los acuerdos, lecciones y aprendizajes necesarios para el cambio evolutivo. Este punto incluye la lucha de géneros, la violencia familiar el acoso de unos a otros por manipulación de la psique común y la amplificación de los trastornos y programas presentes en la personalidad del ser humano.

 

- Creación de escenarios dónde se mantenga la vibración de los seres humanos en el peor estado posible, en el más bajo,mas denso y más negativo, ejecutando a nivel local, regional, nacional y continental si es necesario todo tipo de acciones promulgadas por los niveles del sexto círculo de poder al décimo que lleven a cumplir este objetivo sin importar si se siembra un conflicto o se detona una crisis económica en un país determinado, mientras el resultado sea el de la disminución de energía y vibración de la psique común de esa zona.

 

- Inserción de todo tipo de elementos nocivos en el aire y en la alimentación de las personas, de manera que el cuerpo físico y químico que usamos se mantenga en estado "vivo" pero no sano, sirviendo como recurso para mantener el sistema económico en marcha, pero no para que se pueda disfrutar del mismo. En este sentido, este punto lleva varias decadas funcionando a pleno rendimiento pues los alimentos cada vez son menos nutritivos y el aire de nuestras ciudades cada vez está más contaminado.

 

- Creación del Sistema Educativo distorsionado sobre cómo funciona la realidad, que pasa en el mundo, porque pasan las cosas y quién mueve los hilos. Desinformacion escala masiva, ofuscación y ocultación de la verdad en todos los niveles, en todos los ámbitos de la vida. Caos y confusión mental en todo momento y puesta en marcha de sistemas de creencias opuestos que se cruzan entre sí, entre regiones, países, culturas y zonas del planeta que impida la comprensión de la vida y de la situación de unos respecto a otros.

 

- Creación de sistemas burocráticos a escala tan enorme que haga que la vida en el plano físico sea un continuo de pedir solicitudes, de hacer papeles, de rellenar formularios, no por el hecho de rellenarlos sino por el hecho de causar agotamiento en la humanidad para conseguir la más pequeña de las cosas en el día a día para la gestión de nuestros quehaceres personales.



Revisión de los estados y procesos en marcha a nivel global relacionados con la pandemia del coronavirus

Todos los procesos e intentos de modificación de la estructura económica de nuestra sociedad que habíamos delineado en la serie de cinco artículos de hace unas semanas siguen en marcha. REC y SC no han conseguido aún sus objetivos, en parte porque nuestros YS desmontaron una gran cantidad de sistemas en los entramados mentales y etéricos, y en parte porque las economías de los diferentes países no han parado tanto como hubieran querido para tener mayor margen de maniobra y poder implantar más fácilmente los cambios que habíamos explicado. Esto hace que sigan intentándolo, y que la energía puesta en sostener el tema de la pandemia no se vea disminuida, sino incrementada por momentos, haciendo la salida de este “holograma” más lenta y compleja de lo que naturalmente lo sería, dejado a su “desgaste” y disolución natural por las propias fuerzas y dinámicas que lo forman.

Esto indica, quizás, pues hay varios escenarios simultáneos con diferentes grados de impacto y potencial para manifestarse, que aún quedan meses antes de que se vea realmente un final “completo” a este tema, y que hay mucha incertidumbre por delante sobre cómo van a forzar los ajustes económicos que han planeado, pues si dejan pasar este momento sin conseguirlo, tardarán años en volver a crear otro tipo de situación global tan enorme como para poder implantarlo de nuevo. Así que, de momento, no nos queda otra que monitorizar cómo evolucionan las cosas y tener paciencia, a ver que movimientos y acciones ejecutan REC y SC con tal de mover toda la economía hacia sistemas digitalizados y con estructura blockchain como habíamos dicho. El primer paso, o uno de ellos, ya está casi completado, pues China ya tiene a punto el lanzamiento de su moneda digital, en la que llevan trabajando casi cinco años, y que estas semanas ha visto luz verde para ser paulatinamente activada, convirtiéndose en la primera divisa que será, en el futuro, un “cripto-yuan” en paralelo con la divisa nacional china “de papel”.

Una vez ya esté en marcha, y la economía china sustentada parcial o totalmente por una divisa digital al 100%, es cuestión de tiempo que, tarden más o menos años, el resto de divisas nacionales del globo se muevan a tecnología “cripto” para no quedarse atrás respecto al potencial que para la economía china presenta moverse fuera del control de la esfera americana de pagos, del sistema SWIFT y de todos los mecanismos occidentales de control y gestión económica. Así, lo que a nivel geopolítico es simplemente una “lucha” de poder entre políticos y países, a nivel de REC y SC es un paso más para controlar todos los sistemas financieros de la humanidad y con ello los sistemas de generación de energía que derivan de los mismos y que ya conocemos.

Es posible también que, para el año que viene, se empiecen a comercializar vacunas contra el covid-19, pues si la sacan este año perderán parte del poder del miedo que sigue vigente en la sociedad, ya que personas que se sienten protegidas por la vacuna ya no tendrán reparos en seguir haciendo vida “normal” y volver a poner toda la sociedad “en marcha”, lo cual dificulta de nuevo los planes de REC de parar todo hasta que hayan conseguido montar y activar todos los sistemas de control necesarios para las siguientes planes de sus fases. Como además ya os estaréis dando cuenta, se están creando decenas de apps para controlar con quién te juntas y con quién no, dónde estás y cuándo, y todo lo demás, con la excusa de avisarte si estás cerca de alguien infectado por el covid-19 o has estado en contacto con alguien contagiado por el mismo. 


No deja de ser otro sistema más de monitorización a enorme escala de la población mundial. En algunos países como España aún no hay consenso sobre qué app usar o como, pero países como India imponen multas y te puedes quedar sin trabajo si no tienes la app de monitorización de tus contactos en el móvil, geo-localizado constantemente y con Bluetooth activado para que funcione, con lo que parece que se convertirá en algo obligatorio en muchos sitios. En la web del MIT Technology Review han creado una lista de todas las apps que están disponibles en estos momentos y dónde se están usando y que países ha implantado cuál. En Islandia ya el 40% de la población, según datos, está siendo monitorizada “voluntariamente” de esta forma. Ya veremos cómo evoluciona. Como alguien dijo, George Orwell escribió 1984 como una novela, no como un manual de instrucciones.

app


En todo caso, tarde o temprano todo volverá a la “normalidad” cuando REC consiga sus objetivos, aun cuando llegue una segunda oleada de la pandemia para ello, pues está por ver si ese escenario es el que termina cayendo con más consistencia. Hay fuerzas de la naturaleza y jerarquías planetarias trabajando sin cesar para desmontarlo, a la vez que todos los recursos de REC están puestos en manifestarlo. Una verdadera lucha a la que vamos a intentar contribuir apoyando con nuestros YS a la eliminación de todo lo que sea posible eliminar, para que no termine manifestándose ninguna otra oleada o sea lo más breve posible.

La petición para colaborar con ello, a nuestros YS, es la siguiente:

Solicito a mi Yo Superior y doy permiso permanente para que borre, elimine, cancele y disuelva todos los escenarios mentales, etéricos y físico-energéticos relacionados con la llamada “pandemia” causada por el covid-19. Solicito y doy permiso permanente para que se preste ayuda a las jerarquías, fuerzas y grupos que trabajan para el bien mayor del planeta, la flora y la fauna y que asisten a la humanidad y a todos los seres que habitan la Tierra como parte de las jerarquías que operan bajo órdenes de nuestro logos planetario. Solicito y doy permiso permanente para que borren todos los fotogramas posibles de la trama sagrada de la humanidad que no estén acordes al bien mayor de la misma, que estén siendo creados y forzados por parte de las fuerzas y miembros de las diferentes razas que gestionan el sistema de vida en el planeta, bajo dirección asimoss, y por aquellos seres humanos que pertenecen al denominado “sistema de control”. Solicito y doy permiso permanente para intervenir e intentar reducir el potencial y las acciones de asimoss y subordinados contra las estructuras económicas, energéticas, sociales, etc., que rigen el camino evolutivo de la humanidad, y para destruir y borrar de nuevo aquello que estos vuelvan a reconstruir y vuelvan a poner en marcha cada vez que se les intenta frenar o bloquear sus planes, acciones y octavas. Solicito y doy permiso permanente para separar todo lo posible las tramas sagradas personales de cada ser humano que ejecute esta petición de los carriles más negativos y escenarios asociados a la “pandemia del covid-19”, minimizando en lo posible las repercusiones y efectos que esta manipulación global tiene en las realidades individuales de la humanidad. Solicito y doy permiso permanente para intentar mover el carril evolutivo de la línea temporal 33 donde se encuentra la mayor parte de la humanidad hacia escenarios más acordes al bien mayor de la misma y bloquear los intentos de asimoss por anclar este carril evolutivo a aquellos escenarios contrarios a ello. Solicito y doy permiso permanente para hacer los cambios en mi propia trama sagrada y carril evolutivo que me aleje todo lo posible de las repercusiones más negativas de esta situación global que estamos viviendo, intensificando la ayuda para moverme a niveles más altos de la línea temporal en la que me encuentro. Gracias.

Vamos a ver cómo se sigue desarrollando esta situación y esperemos que, con esta petición, contribuyamos a ponerles las cosas a REC mucho más difíciles, se disipe toda energía y escenarios “pandémicos” sin que hayan conseguido sus objetivos y, con ello, no tengan más remedio que dejarlo correr por la imposibilidad de manifestarlos, una vez la sociedad se haya recuperado y “arrancado” sus motores de funcionamiento “normales” de nuevo. Este último punto es muy importante, tenemos que hacer todo lo posible por volver a poner en marcha nuestras vidas y nuestras actividades, solo eso puede frenar los intentos actuales de parar todo hasta que REC consiga lo que quiere. Hay muchas restricciones en marcha en todos los países del planeta, pero, dentro de los márgenes que cada uno tenga allá donde viva, hay que volver a “vivir” y recuperar nuestras dinámicas personales y sociales lo antes posible.

Un abrazo,

David Topí

Redes móviles. Cómo ha cambiado la sociedad y nuestro comportamiento. Parte 3

Si alguien nos pudiera ver desde muy alto, pero no ver lo que hacemos ni lo que somos, lo que construimos o lo que ejecutamos, sino solo lo que pensamos como una enorme masa de energía que fuera dando forma a lo que la humanidad va consiguiendo cocrear, posiblemente se daría cuenta de que hay dinámicas sociales que van siempre en varias direcciones, pero unidas por un hilo conductor que parece mover a nuestra civilización en una dirección determinada.

Determinar esa dirección y luego poder analizar los elementos clave de la misma es lo que nos daría la oportunidad de poder decir con cierta objetividad hacia dónde se encamina el crecimiento y desarrollo personal, social y colectivo de nuestra especie, y es de alguna manera lo que nuestros Yo Superiores hacen cuando miran las líneas temporales para ver que diferentes escenarios, de todos los que existen simultáneamente, son los que tienen más probabilidades de manifestarse en cada momento a nivel físico.

De alguna manera, las preguntas que nuestros YS se “hacen”, en sus términos, son del estilo de ¿estamos creciendo en consciencia social? ¿Somos más amables los unos con los otros? ¿Se ayudan y asisten los pueblos de la Tierra más entre ellos? ¿Podemos decir que nos hemos convertido en una sociedad más humana o más fría, más distante o más artificial? ¿Podemos cambiar el rumbo de nuestro crecimiento sí supiéramos cómo?

El móvil lo cambió todo

Ya hemos comentado en los artículos anteriores que la tecnología móvil ha cambiado mucho nuestra percepción de la realidad y nos ha aislado en gran parte a unos de otros moviendo toda la interacción personal hacia el mundo virtual y las redes sociales. Pero es anti-natural en un amplio sentido del término, pues el ser humano es un ser amigable, racional, colectivo y emocional por naturaleza, y eso es “peligroso” para REC y SC, de ahí que se entregara y construyera todo lo que hemos explicado anteriormente para disminuir ese potencial colaborativo “presencial”.

Así que, si le preguntamos a nuestros YS: ¿qué perspectivas se están abriendo paso con marcado acento y con alto grado de impacto en la forma en la que nos comportamos unos con otros? indudablemente nos dicen que nos estamos volviendo mucho más introspectivos debido al uso de la tecnología móvil, pues ya hace años que hablamos mucho menos con las personas de nuestro entorno, e incluso con nuestra pareja, sí tenemos un móvil cerca con el cual consultar cualquier cosa de cualquier app en cualquier momento, estemos en casa o en un restaurante cenando y celebrando nuestro aniversario. Ya no preguntamos por la dirección de cómo se va a algún sitio a los locales de ese lugar porque Google Maps nos lo indica sin problemas, y, en general ya no hace falta hablar con casi nadie para conseguir casi nada porque podemos rellenar formularios, hacer pedidos por internet o enviar correos electrónicos que suelen suplir el papel de la conversación directa para la inmensa mayoría de cosas.

Nada es bueno, ni nada es malo, así es como se han dado las cosas

Como todo, no entro a valorar sí esto es positivo para nosotros o no lo es, mi YS me ha enseñado siempre que nada es “bueno” o “malo” per se, que todo depende del uso que se le da  y que cada uno usa y aplica la tecnología y las comodidades que esta nos brinda como cree oportuno, pero es una constatación a vista de pájaro que, en el ámbito social, cada vez somos personas más recluidas cada uno en nuestro universo particular sin mayor interés por el universo particular de los demás que lo que sea estrictamente necesario para la convivencia diaria, el trabajo o las obligaciones familiares. Del resto, el móvil se suele encargar de ello.

De esta manera, la sociedad se vuelve más cerrada y menos dispuesta a abrazar intercambios con otros miembros de la misma, algo ya de por si complicado con esta psicosis colectiva actual a contagiarnos por la transmisión del virus, lo cual repercute en todas las áreas y mecanismos que la hacen funcionar y nos aboca a depender más de la tecnología que de nuestra propia psicología para poder intuir o tratar con alguien sobre algo. Los emoticonos del WhatApps, Telegram o Signal dicen mucho más de nuestro estado de ánimo que lo que marcan nuestros rasgos faciales o cómo tenemos los ojos ese día que nos hemos levantado algo apáticos o decaídos.

Por lo tanto, mires donde mires en las líneas temporales, esta tendencia no disminuye, sino que se acrecienta con cada año que pasa y con cada avance tecnológico. REC y SC han conseguido que algo presentado para hacernos la vida más fácil esté creando que vivamos la vida más aisladamente, algo que suele ir contranatura de cómo el ser humano ha funcionado a lo largo de su historia. No es que dejemos de ser “sociales” que sabemos cooperar en grandes números y de forma eficiente, es que simplemente a la mínima que podemos evadirnos de esa relación con el resto de congéneres, buscamos oportunidades para ello.

Una gran parte de la responsabilidad, es de la programación de nuestra psique

Es verdad que la responsabilidad de una gran parte de esta situación la tienen los sistemas psicológicos y la programación del ser humano, y los miedos a que estas interrelaciones con los demás nos perjudiquen de alguna manera. A veces no es fácil lidiar con extraños, hacerles comprender lo que queremos decir o necesitamos, no tenemos ganas de aguantar el estado de ánimo de los demás y mucho menos tener que estar detrás de ellos para solucionar o terminar algo, así que es del todo comprensible que prefiramos hacer todo más anónimamente, más tecnológicamente y con menos agobios que los que la interacción humana a veces causa. Como todo, hay grados en los que una relación con otros miembros de nuestra especie puede resultar incluso tóxica, psicológica y energéticamente hablando, mientras que en otras ocasiones pueden ser un bálsamo de alivio, ánimo, apoyo o asistencia.

Pero sí, la tendencia es irnos hacia nuestro mundo personal con mayor asiduidad, y esta tendencia empieza a gestarse desde los primeros años de vida pues cada vez cuesta más hacer amigos en la infancia que duren hasta la vejez, y también en el ámbito macro hay más reticencias a que los pueblos, las sociedades y los países entre sí mantengan ciertos lazos de amistad o de hermandad, más allá del simple título que nuestras ciudades pueden intercambiar con otras ciudades con las que “nos llevamos bien” o “nos caemos simpáticos”.

Entonces, y volviendo a las preguntas hacia nuestros Yo Superiores: ¿tenemos más consciencia ahora? ¿Estamos más desarrollados a nivel evolutivo que hace un año, tres o veinte? En general, lo que se aprecia es que mantenemos el mismo nivel de comprensión de cómo funciona el mundo, la realidad y el universo en el que vivimos. Nos cuesta avanzar no solo en conocimiento científico, sino sobre todo en conocimiento humano, psicológico, e incluso espiritual, que no deja de ser una faceta del ser humano que aunque no se pueda medir de ninguna manera, no deja de estar presente en la vida de todos nosotros.

Este apartado “espiritual” y de crecimiento personal, además, incluido en todas las creencias y sistemas de todos los países del globo, cobra importancia a la hora de decodificar como apreciamos al resto de humanos por lo que son y por lo que hacen, más allá de lo que tengan o de la posición social que posean. Pocas personas suelen encontrar la manera de ver a sus semejantes más profundamente que a través del título o la clase social con la que se presentan al mundo, y enseguida se crean miles de juicios completamente subjetivos sobre algo o alguien simplemente por la apariencia, forma de mostrarse o imagen pública.

Hay, a veces, eones de distancia entre lo que alguien muestra y cómo alguien es realmente, pues somos maestros del disfraz en el comportamiento público hacia el exterior que nos permite acomodar la careta de nuestra personalidad que nos viene bien en cada momento para lidiar con la situación a la que nos enfrentamos. Por lo tanto, se hacen juicios y se critica, se opina y se habla sin tener en casi todos los casos datos y conocimientos reales del por qué de algo, del cómo de algo o de alguien, y del qué de ese algo o de ese alguien. Con esto, forjamos nuestras propias ideas y arquetipos mentales respecto a la situación del mundo, de la vida del vecino o de la panadera del barrio, mientras que, en realidad, ninguno de esos elementos y personas son o se perciben a sí mismos como el resto del entorno pueda estar imaginándoselos en su versión interior del mismo.

Así, la sociedad cada vez es más individualista encerrada en el mundo virtual que la tecnología móvil nos brinda. Sí cada vez opinamos y analizamos al resto desde una visión sesgada que nos da una idea parcial de los demás según lo que sabemos de esas personas por nuestras relaciones virtuales con ellas, cada vez nos encontramos con que nos entendemos menos los unos a los otros. De esta forma, parece claro que la dinámica de los años que vienen va a incrementar esa realidad y convertirnos aún más en aquello que REC y SC ya llevan tiempo creando: un mundo en el que falta ayuda y asistencia de unos hacia los otros, un mundo en el que falta comprensión del prójimo y un mundo donde cada uno prefiere ir a lo suyo antes que dedicar un poco de su existencia a asistir a los demás.

Sin embargo, no es verdad, hay mucha ayuda de unos hacia otros…

Por otro lado, es curioso que justo lo contrario es verdad. Es decir, también es cierto que si nuestros YS desde esta visión a vista de pájaro de las líneas temporales y evolutivas de la humanidad indagan un poco más en detalle, descendiendo a nivel de “calle” a través de su personalidad en el avatar y tratando de encontrar ejemplos de esto que acabamos de contar, se puede dudar sobre las conclusiones anteriores, pues vemos a personas que ayudan a otras a cruzar la calle, vecinos que se ayudan con cosas de casa, vemos a unos niños entregando unas monedas a alguien que las necesita, vemos a la gente darse los buenos días al pasar unos al lado de otros y vemos a alguien a coger amablemente un producto de la estantería superior del supermercado donde otra persona que lo necesita no alcanza.

Y entonces, tras esta visión, nos preguntaríamos, ¿qué falla a nivel macro que no falla en lo individual? ¿Cómo es posible que, en general, haya muchas situaciones en las que podemos constatar que el ser humano es bondadoso, amable, empático y con deseos de ayudar mientras que, luego, vemos que la sociedad está yendo por senderos que apuntan a todo lo contrario?

La respuesta es que individualmente, en general, todos cumplimos con nuestro papel de buenas personas cuando tenemos la oportunidad para ello, no negamos ayuda a quien nos la pide y solemos colaborar con los demás cuando hace falta y es necesario. Pero siempre ponemos un límite, y siempre lo hacemos sí a nosotros nos va bien hacerlo en ese momento determinado y en esa situación precisa, y, en general, no mucho más. Solo cuando cuadra perfectamente con el horario, la agenda del móvil, y no nos interrumpe ninguna otra acción que nos mantiene dentro de nuestro universo particular, es cuando nos atrevemos, y solemos, espontáneamente, hacer pequeñas acciones que sirvan para ayudar a otros.

Esto debería ser al revés, deberíamos vivir la vida de forma natural, social, compartida y colaborativa, y nos meteríamos en nuestro mundo virtual de la pequeña pantalla solo cuando no hubiera nada que hacer en esa primera forma de vivir, pero lo hacemos al revés, levantamos la mano para darle un producto a alguien que no lo alcanza o ayudamos a cruzar la calle a alguien solo sí no tenemos que mandar ningún mensaje, no tenemos que leer algún artículo en el móvil o no tenemos que mirar el estado de nuestras redes sociales. Ahí, entonces, ya no somos seres sociales, amables o colaborativos, básicamente porque desaparecemos del mundo aislándonos en nuestro universo particular y no vemos ni siquiera a quien necesita que se le eche una mano al pasar por su lado (por no decir ya ni de aquellos de dejan de preocuparse por su seguridad básica cruzando la calle pendientes del móvil y no de los coches), y, por esta razón, a nivel macro se percibe esta dinámica social y a nivel micro a veces se puede constatar que a veces es así y a veces no. Es cuestión de cuanto tiempo pasas observando el comportamiento humano a pequeña escala y cuanto tiempo ves las corrientes y analizas las dinámicas en grado mayor.

Es cuestión de equilibrar la balanza de ambos “mundos”

Esta manera de vivir va a ser realmente difícil de cambiar, porque nos hemos vuelto adictos a huir del mundo, pues realmente el mundo de “ahí fuera” tampoco nos ofrece demasiado de aquello que necesitamos para sentirnos a gusto en él. Pero es una trampa psicológica creada por REC, porque el mundo de “fuera del móvil” puede ser como nosotros deseemos que sea, y se nos olvida que tenemos el poder a través de la interacción personal con el resto de seres humanos de alterar y modificar la realidad en la que vivimos sí no nos gusta la pinta que tiene ahora.

Las pantallas, las distracciones, las maratones de series en Netflix, las largas horas pendientes de Facebook y, en general, todo lo que el mundo virtual ahora nos ofrece, y no digo que sea malo ni que sea bueno, es lo que causa la desconexión y la decadencia “evolutiva” de la humanidad, sin que, por otro lado, no podemos negar que es algo positivo leer un libro que nos explique algo a través de nuestra tablet o ver un documental que nos ayude a comprender mejor un tema a través de la televisión. No es ese el problema, sino las prioridades y lo que va primero en la vida de una persona, pues primero se ha consolidado el mundo virtual como referencia para gestionar nuestra vida y luego, sí acaso, viene el mundo real para descansar un poco los ojos y la mente hasta que podamos volver al mismo.

Por esta misma razón, es importante que podamos influir un poco en el balance de ambos “mundos”, que pongamos el acento y la fuerza en el disfrute de lo físico, las relaciones entre personas, salir a hacer actividades a donde sea (cuando nos dejen salir de casa y se acabe el “confinamiento”), escapar de la tecnología cuando se pueda y enseñarles a nuestros hijos a usarla como herramienta de apoyo para las necesidades de sus vidas y no como un lugar de escape y recogimiento para todo el resto de la misma.

La tarea más complicada es para los padres

Los padres, por nuestro lado, quizás tengamos que re-aprender a vivir como hacíamos antes de que existieran los móviles y usarlos como se usan unas llaves, como os decía en los artículos de desprogramación que os he comentado en el post anterior. Creo que muchos habréis leído que los que más saben de tecnología, aquellos “CEOs” de Silicon Valley, son los que menos la usan. Cuando yo trabajaba en Bruselas en una compañía de telecomunicaciones como ingeniero, nuestro director y CEO solo quería usar línea fija, consciente de lo que el móvil suponía, su impacto energético que ya hemos explicado, su “peligrosidad”, etc.

Si pudiéramos llegar a que fuera un aparato que cuando lo necesitas lo coges, haces lo que tengas que hacer, y lo vuelves a dejar en su sitio sin preocuparte sí a los dos minutos ha podido llegar algún nuevo mensaje o alguien ha vuelto a actualizar su perfil social, habremos dado un buen paso para soltar parte del control de REC sobre nosotros. Si eso lo conseguimos, objetivo realmente difícil, estaremos en la senda de manifestar a nivel micro algo que, poco a poco, quizás en décadas, dependiendo de cuanta gente se sume a esta forma de recuperar el control de su realidad y de la interacción humana, se tiene que manifestar a nivel macro como un mejor entendimiento entre pueblos, culturas y sociedades, sin caer en la ingenuidad de que todo va a solucionarse de un plumazo y ningún conflicto jamás volverá a producirse, porque no sería verdad, ya que otros muchos intereses están en juego en estos escenarios y REC y SC seguirán siempre buscando la forma de aislarnos cada vez más y mantenernos enfrentados entre nosotros permanentemente.

Aún así, sería un primer paso y un logro enorme que al menos una parte del tiempo que pasamos metidos en nuestro mundo interior virtual lo trasladáramos al mundo externo real. El tiempo ya nos dirá si hay forma de equilibrar la balanza, y luego ya veremos si podemos reorganizar el estilo de hacer las cosas a partir de ello. Veremos en el siguiente y último artículo de esta serie algo más sobre cómo disminuir el impacto energético que las emisiones electromagnéticas de móviles tienen sobre nosotros, que hemos explicado en los dos artículos anteriores, y espero que hayamos podido ver el doble filo de todo aquello que siempre REC nos entrega como algo que nos hace la vida más cómoda y fácil, pero a un alto coste para todo lo demás.

Un abrazo,

David Topí